Es la comunicación, cobarde
Pagamos US$ 2.000 por un iPhone 17 que usamos para hacer exactamente lo mismo que un walkie-talkie de juguete: hablar sin que nadie nos responda. Rechazamos llamadas como si fueran órdenes de captura, pero grabamos monólogos de ocho minutos. Esto no es sobre tecnología. Es sobre quiénes nos estamos convirtiendo. Sociedad & Redes Read MoreEl Economista
Post Comment